Mi?rcoles, 18 de abril de 2018

Dormida esperándote me quedé,

con mil y un deseos de verte,

hablarte, besarte, rozarte.....

compartir tus inquietudes

alegrias, tristezas, del dia a dia.

pero no pude, el sueño

y el cansancio pudo más que mi persona.

Al fin llegaste, con suave y tierno sigilo

te posaste en mi, y yo sin sentirte

pero tú seguiste, besándome, acariciándome

suavemente mi piel y besándola lentamente

dejando la esencia de tu pasión y tu

inconfundible amor.

Y yo seguí en mi sueño, quizás era el sueño

de ambos, ese sueño del que nunca quieres despertar

porque estás al lado de la persona que amas

profundamente con todo tu ser

quizás tal vez, éramos en ese instante 

dos seres en uno sólo que amándonos

de ese sueño no quisiéramos 

nunca despertar y por siempre amar.


Angela Ucher Soto

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Publicado por angela.67 @ 22:42
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