Martes, 19 de abril de 2016

Como recuerdo esa noche inolvidable

con los reflejos de la bella dama

iluminando en todo su esplendor

toda nuestra pasion y amor

que poco a poco nos envolvia.

Y nos resistíamos a dejarnos,

a separarnos mutuamente el uno del otro

cuánto amor, cuánta ternura

esos dulces besos, esas tiernas caricias

por todo nuestro cuerpo, que noche

la de aquel día.


Angela Ucher Soto

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Publicado por angela.67 @ 22:45
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