Martes, 08 de octubre de 2013

 

En ocasiones, mi querida amiga virtual, me gusta andar, sin rumbo fijo, simplemente guiándome por mis instintos, llegar hasta la orilla del mar, sentarme en su orilla y admirar la belleza de la noche, con su manto de estrellas y el resplandor del sol que se esconde, dando paso a la inmensa dama lunera, es todo una maravilla de contemplar, y con su brisa que te acaricia, esa brisa que poco a poco te va calando en los huesos.

Es todo una odisea, pero en según que momentos de nuestra vida, necesitamos un momento a solas con nuestros pensamientos, y es en ese instante cuando tu mente se transforma, y te invade la nostalgia, pero necesitas ese espacio, para poner todas tus ideas y sentimientos en orden.

En ocasiones he hecho este trayecto en coche, mi coche y te puedo garantizar que es muy bonito, a la vez que gratificante, por todo lo que encierra ese camino, lleno de nostalgia, de recuerdos, de sentimientos que son solo tuyos, es una tranquilidad tan enorme, una paz un sosiego para tu persona que no se puede explicar, solo sentir y admirar tanta belleza.

En ocasiones, me gustaria hacerlo en compañia, contemplar ese bello paisaje, pasear como siempre digo a la luz de la luna, bajo las estrellas por la orilla del mar, cogidos de la mano, o abrazados, y sin parar de hablar, explicando cualquier cosa, o simplemente admirando el bello paisaje, nocturno que nos brinda el mar con los rayos de la inmensa y bella dama que es la luna, es romántico, dirás tú, sí diré yo, y ese romanticismo es el que lo hace tan bello.


Publicado por angela.67 @ 22:31
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